El secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, advirtió durante la presentación de los resultados PISA 2025 sobre el deterioro en el rendimiento de los estudiantes, vinculando la baja en comprensión lectora al tiempo excesivo que dedican a dispositivos digitales para entretenimiento. La evaluación refleja que, entre 2022 y 2025, el promedio de los países miembros retrocedió 14 puntos en lectura —acumulando una baja de 28 puntos en la última década— y 9 puntos en matemáticas, cifra equivalente a medio año escolar de rezago. Las autoridades enfatizaron que la problemática no radica en la tecnología en sí misma, sino en la falta de concentración al abordar textos complejos provocada por el uso lúdico en el aula.
El estudio registró además una reducción insólita de la brecha socioeconómica en asignaturas científicas, motivada principalmente por una caída drástica en el desempeño de los estudiantes pertenecientes a familias de mayores ingresos. Ante este escenario, el director de Educación del organismo, Andreas Schleicher, destacó que uno de cada cinco jóvenes de 15 años no alcanza las competencias mínimas en ciencias, lectura y matemáticas, recalcando que las políticas públicas de gestión eficaz priman sobre la riqueza de las naciones, tal como lo demuestra el caso de Camboya, que incrementó más de 50 puntos en ciencias desde 2017.
Para revertir la tendencia descendente, la OCDE planteó un conjunto de prioridades estratégicas centradas en reducir la carga administrativa docente, ofrecer formación continua a los profesores, incrementar la participación de los padres y priorizar contenidos profundos sobre currículos sobrecargados. Asimismo, los directivos instaron a las administraciones a destinar mayores recursos a los planteles y alumnos vulnerables para evitar la segregación socioeconómica y el abandono del interés por las carreras científicas.








