Martin Robinson y Page Rhoad, padres de los tres jóvenes deportistas asesinados en Ensenada en 2024, declararon en calidad de covíctimas durante la segunda jornada del juicio contra los tres presuntos responsables. Ante el tribunal, Robinson expuso el dolor por la pérdida de sus dos hijos australianos, Jake y Callum, relatando además el complejo proceso de identificación de los cuerpos. Por su parte, la madre del estadounidense Jack Carter Rhoad catalogó el crimen como una ejecución al referirse a la gravedad de las heridas reportadas por la fiscalía.
El crimen, que motivó indignación internacional, ocurrió en el contexto de un intento de robo de pertenecías y del vehículo en el que se transportaban los jóvenes. Durante la audiencia se recordaron además antecedentes del caso, entre ellos la condena previa a 20 años de prisión dictada contra la expareja de uno de los sospechosos por instigar el delito. El proceso judicial continuará en las próximas semanas con las declaraciones de otros testigos, incluida la viuda de Rhoad, y se prevé que concluya a finales del mes de septiembre.








