El Concejo Metropolitano de Quito aprobó la Ordenanza Metropolitana n.° 127-2026 que fija el incremento de la tarifa del transporte público urbano de $0,35 a$ 0,40, ajuste que comenzará a regir a partir del 1 de enero de 2027. La medida contó con catorce votos a favor y seis en contra durante una sesión extraordinaria realizada el 8 de septiembre de 2026. La votación genera un inmediato impacto político de cara a las próximas elecciones seccionales, dado que diez de los ediles que apoyaron el alza, entre ellos el alcalde Pabel Muñoz y los concejales María Fernanda Racines, Estefanía Grunauer y Adrián Ibarra, están inscritos para buscar la reelección en sus cargos.
La nueva estructura tarifaria establece una tarifa plana de $ 0,40 para el transporte convencional y el sistema Metrobús-Q, mientras que las unidades eléctricas u otras tecnologías de baja emisión cobraran $ 0,45 previa certificación técnica. Para las rutas intracantonales combinadas y rurales se implementará un esquema variable según la distancia recorrida, registrando incrementos significativos en trayectos interparroquiales como Marín-Píntag ($ 1,10), Río Coca-Guayllabamba ($ 1,10), Río Coca-El Quinche ($1,45) y Quitumbe-Aeropuerto ($ 1,70), manteniéndose las tarifas preferenciales vigentes para los sectores vulnerables.
A la par de la revisión de los costos para los usuarios, el Municipio aprobó un esquema de compensación económica de hasta $ 8.000 por unidad para los meses restantes del ejercicio fiscal 2026. Este subsidio directo a los operadores del transporte público representará un desembolso municipal de aproximadamente $ 23,3 millones para cubrir a más de 2.900 buses habilitados en la capital. Las transferencias mensuales serán ejecutadas por la Dirección Metropolitana Financiera conforme a las bases de datos consolidadas por la Secretaría de Movilidad.








