Los resultados de la evaluación PISA 2025 reflejan una persistente brecha en el sistema educativo ecuatoriano, donde solo dos de cada diez estudiantes alcanzan o superan el nivel mínimo de competencia en matemática. Con puntuaciones de 366 en matemática, 385 en lectura y 393 en ciencias, el país se mantuvo por debajo de la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). La prueba internacional evaluó la capacidad de los jóvenes de 15 años para razonar y resolver problemas cotidianos, exponiendo que el modelo pedagógico tradicional centrado en la memorización no responde a la aplicación práctica del conocimiento.
Leonidas Prieto, presidente de la Federación de Establecimientos Particulares Laicos del Guayas (Fedepal), atribuyó estos indicadores a la falta de enfoques razonados desde la educación básica elemental y propuso migrar hacia un esquema personalizado que adapte la enseñanza al nivel real del alumno. Asimismo, abogó por flexibilizar las estrategias de lectura mediante textos acordes al interés de los estudiantes y planteó estudiar la inseguridad como un factor que incide negativamente en el rendimiento escolar, especialmente en el régimen Costa-Galápagos, que registró entre 20 y 25 puntos menos que el régimen Sierra-Amazonía.
El informe reveló también que el 70% de los alumnos ecuatorianos utiliza herramientas de inteligencia artificial para sus tareas, destacando que quienes verifican periódicamente la calidad de la información obtienen hasta 20 puntos más en sus calificaciones. Ante esta realidad, Prieto enfatizó la urgencia de redefinir el rol docente hacia el de mentor orientador y utilizar los datos estadísticos para implementar reformas desde la educación primaria que impulsen el aprendizaje autónomo.








