El militar estadounidense con el indicativo de misión “Bravo”, oficial de sistemas de armas de un cazabombardero F-15E derribado en abril de 2026 sobre territorio iraní, ofreció su primer testimonio público durante una entrevista con el programa 60 Minutes de la cadena CBS. El oficial relató los momentos críticos tras la eyección, cuando constató que su paracaídas había sufrido severos daños por el impacto del misil enemigo, lo que derivó en una caída abrupta que le provocó fracturas en la espalda, un brazo y un hombro, además de cortes e inflamaciones. Pese a la gravedad de las lesiones y a encontrarse cercado por patrullas locales, logró alejarse del sitio del impacto y ascender por una cresta montañosa de unos 2.100 metros de altitud para ocultarse.
Durante cerca de 50 horas, “Bravo” permaneció oculto en una grieta del terreno equipado únicamente con una pistola, un dispositivo de comunicaciones y una baliza de rastreo, mientras transmitió un mensaje inicial confirmando su supervivencia a los mandos norteamericanos. Mientras el piloto de la aeronave fue evacuado horas después del incidente, la localización y posterior extracción de “Bravo” requirió un amplio despliegue conjunto de fuerzas especiales, aviación y comandos del Equipo Seis SEAL y la Fuerza Delta. Tras concretarse el rescate en la cresta donde se hallaba, las fuerzas desplegadas debieron destruir dos aeronaves de transporte MC-130J que sufrieron desperfectos operativos para evitar la filtración de tecnología militar.








