El volcán Sangay registró un cambio en la trayectoria de su nube de ceniza durante la noche del domingo 20 de septiembre, desplazándose hacia el norte y noroccidente a una altura aproximada de 1,8 kilómetros sobre el nivel del cráter. Según el monitoreo del sistema satelital GOES-19 reportado por el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN), esta variación en la dirección del viento genera una alta probabilidad de caída de ceniza en varias comunidades de la provincia de Chimborazo, afectando principalmente a localidades como Cebada, Guamote y Riobamba.
Este fenómeno ocurre tras una jornada de fluctuaciones en la actividad del coloso, que horas antes había generado una columna de emisión de 2,5 kilómetros sobre el nivel del cráter con dirección hacia el suroeste, además de incandescencia y salida de gases. Aunque la Secretaría de Gestión de Riesgos no reportaba acumulación de material volcánico hasta el mediodía del domingo, el reciente incremento en la actividad superficial y el giro en la ruta de las emisiones han obligado a concentrar la vigilancia en las poblaciones del noroccidente. El IG-EPN mantiene el monitoreo continuo y emitirá nuevos informes si varían los parámetros de la erupción.








