Estados Unidos, Japón y Corea del Sur ratificaron un plan de implementación multilateral para suministrar reactores modulares pequeños (SMR) a terceros países. La firma del acuerdo se llevó a cabo en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, dando continuidad a un memorando de entendimiento suscrito por las tres naciones en julio pasado. Según precisó el Departamento de Estado estadounidense, la iniciativa tiene como objetivo estructurar una agenda coordinada para acelerar el despliegue de flotas de SMR a nivel global y responder al incremento de la demanda energética.
Los SMR constituyen unidades de fisión nuclear compactas con una capacidad de generación de hasta 300 megavatios eléctricos, equivalente a un tercio de la producción de una planta nuclear convencional. Su diseño modular permite que los componentes sean fabricados en serie e instalados directamente en el emplazamiento de destino, lo que reduce costos y tiempos de construcción. Aunque se trata de una tecnología que aún atraviesa su fase inicial de expansión internacional con escasas unidades operativas en el mundo, el gobierno de Donald Trump la ha catalogado como una prioridad dentro de su estrategia energética.
En paralelo al acuerdo gubernamental, el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, presenció la formalización de un marco de colaboración entre empresas del sector privado. El convenio vincula a la estadounidense GE-Vernova, la japonesa Hitachi, la surcoreana Samsung C&T y la empresa polaca SGE para promover la penetración en el mercado europeo del modelo BWRX-300. Este reactor fue diseñado por la firma conjunta GE Vernova Hitachi Nuclear Energy, consolidando el esfuerzo técnico de las industrias aliadas para posicionarse en el mapa energético internacional.








