El huracán Polo se intensificó nuevamente hasta alcanzar la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson frente a las costas del Pacífico mexicano, según reportó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). A pesar de que el fenómeno registra vientos sostenidos de 260 km/h y rachas de hasta 310 km/h, las autoridades precisaron que el centro del ciclón se mantendrá mar adentro en su desplazamiento hacia el noroeste. El meteoro se localizó a unos 235 kilómetros al sur-sureste de Zihuatanejo, Guerrero, y a 425 kilómetros de Manzanillo, Colima, motivo por el cual el SMN y el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos mantienen zonas de vigilancia desde Guerrero hasta Jalisco.
Ante el avance del fenómeno, las autoridades alertaron sobre la presencia de lluvias torrenciales en Michoacán y Guerrero, así como precipitaciones intensas en Colima y fuertes en sur de Jalisco y oeste de Oaxaca. Asimismo, se pronostican oleajes elevados de hasta 8 metros de altura y vientos de hasta 90 km/h en la franja costera. Debido a los riesgos de deslaves, inundaciones e incremento en los niveles de los ríos, los gobiernos de Guerrero y Michoacán acordaron suspender clases el jueves 24 de septiembre, medida que también replicaron regiones de Oaxaca y Colima.
Para hacer frente a las posibles contingencias derivadas del huracán, las dependencias federales desplegaron un operativo preventivo en la región. La Comisión Federal de Electricidad movilizó a 2.000 trabajadores en siete estados del país, al tiempo que la Secretaría de Marina alistó a casi 14.000 efectivos, 25 buques y más de 300 vehículos. Adicionalmente, las autoridades ordenaron el cierre parcial o total de la navegación en al menos seis puertos del Pacífico, incluidos los de Acapulco y Zihuatanejo.








