El presidente de Rusia, Vladímir Putin, afirmó que su país recurrirá a todo el armamento a su disposición en caso de registrarse un ataque directo contra el enclave báltico de Kaliningrado o cualquier otra región del territorio nacional. Durante su intervención en el club de debate Valdái, el mandatario sostuvo que la postura de la diplomacia rusa ante posibles amenazas es certera y argumentó que las recientes advertencias no constituyen una campaña de intimidación, sino una respuesta defensiva frente a lo que calificó como provocaciones y maniobras militares de las potencias europeas y la OTAN en la región del mar Báltico.
Aunque admitió que la Alianza Atlántica supera a la Federación Rusa en capacidad económica y volumen de población, el jefe del Kremlin destacó que Moscú dispone de ventajas estratégicas en el ámbito tecnológico, haciendo alusión al desarrollo de armamento hipersónico. En ese marco, descartó que su gobierno planee iniciar acciones bélicas contra Europa en los próximos años, pero enfatizó que cualquier intento de bloqueo marítimo o aéreo contra Kaliningrado o agresión a la soberanía rusa activará de forma inmediata una respuesta militar con todos los recursos disponibles.








