La Fiscalía General del Estado confirmó este lunes 5 de octubre que los restos humanos hallados el pasado sábado en las inmediaciones del puente del río Chiche pertenecen a Joselyn Elena Oña Cando. La joven, de 26 años, se encontraba desaparecida desde el 15 de mayo, fecha en que fue vista por última vez tras salir de su domicilio en el sector de San Blas, en el centro de Quito. Los resultados de los análisis antropológicos y la autopsia médico-legal permitieron ratificar de manera oficial la identidad de la víctima, confirmando las coincidencias preliminares que sus allegados habían identificado previamente a través de la vestimenta, calzado y tatuajes.
El hallazgo concluye una búsqueda de casi cinco meses que movilizó a sus familiares por diversos sectores de la capital y parroquias como Tumbaco, Cumbayá, El Quinche, Pifo y Cayambe. Las investigaciones previas y el rastreo de su recorrido en el sistema de transporte público —que ubicaron su último desplazamiento en la estación El Labrador— permitieron a la defensa y a las autoridades orientar las diligencias hacia la zona del río Chiche. Tras la localización de los restos durante un operativo conjunto entre la Fiscalía y la Policía Nacional, el Ministerio Público informó que las investigaciones continúan abiertas para esclarecer las circunstancias precisas de su fallecimiento.








