Decenas de miles de personas se manifestaron este martes en París en el marco de una jornada nacional de movilización para exigir mejoras en el sistema educativo y rechazar los recortes en el sector público. La protesta, convocada inicialmente por estudiantes de secundaria y a la que se prevé la asistencia de unos 250.000 participantes en todo el país, comenzó en la plaza de la República de la capital francesa. El movimiento, iniciado el pasado 17 de septiembre en la periferia parisina en reclamo de mejores condiciones en las aulas y reestructuración de horarios, se ha extendido progresivamente a nivel nacional en medio de crecientes denuncias sobre episodios de violencia policial contra los manifestantes menores de edad.
La jornada contó con el respaldo formal de organizaciones sindicales como la CGT y formaciones políticas de izquierda como La Francia Insumisa (LFI) y el Partido Socialista (PS). Durante la marcha, el líder de LFI y aspirante presidencial para 2027, Jean-Luc Mélenchon, catalogó la convocatoria como la movilización juvenil más relevante registrada en el país en los últimos cincuenta años y exhortó a los jóvenes a mantener la cautela. Ante la magnitud de la marcha, las autoridades desplegaron un operativo de seguridad que incluyó a miles de efectivos policiales y el cierre de diez estaciones de metro a lo largo del recorrido entre las plazas de la República y de la Nación, en un contexto de tensión acentuado por la reciente presentación del plan presupuestario para 2027 del primer ministro Sébastien Lecornu, fuertemente criticado por sus medidas de austeridad fiscal.








