La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, anunció este miércoles la creación de un comando unificado integrado por la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas para hacer frente a la creciente ola de delincuencia en el país. Durante un acto celebrado en el Cuartel General del Ejército en Lima, la mandataria explicó que esta estructura operará desde un gran centro de control para dirigir todas las acciones contra el crimen, al tiempo que convocó a gobiernos extranjeros a compartir tecnología e información tras remarcar que la defensa de la vida no tiene bandera.
La estrategia contempla operativos sorpresivos para capturas inmediatas, la expulsión acelerada de ciudadanos extranjeros que delinquen en el país y un control estricto de los centros penitenciarios para incomunicar a los reclusos que lideran bandas criminales. Ante la situación que afronta la ciudadanía por extorsiones y violencia, la gobernante instó a las fuerzas políticas y a la empresa privada a sumarse a este plan, pidió celeridad al Poder Judicial y reiteró su respaldo a las fuerzas de seguridad bajo exigencias de estricto respeto a la ley y a los derechos humanos.








