Ecuador sumará a sus tareas de vigilancia fronteriza dos aeronaves no tripuladas (UAV) MQ-9 Reaper de gran escala, como parte de la cooperación en seguridad con Estados Unidos. El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, destacó que estos equipos de última generación cuentan con una autonomía de 24 horas de vuelo continuo, alcance de 400 kilómetros, velocidad de hasta 444 km/h y una capacidad de carga de 3.850 libras. Con una envergadura de 20 metros de ancho por 11 de largo, ambos drones permitirán monitorear y vigilar integralmente los 732 kilómetros de la frontera norte para detectar movimientos delictivos vinculados al narcotráfico y grupos irregulares.
La incorporación de estos equipos se enmarca en las operaciones conjuntas que ejecuta el Comando Sur de EE. UU. en territorio nacional. La cooperación abarca el despliegue de otros dispositivos de alta tecnología, como el dron táctico pequeño RQ-20B Puma —utilizado por los infantes de Marina para tareas de inteligencia y reconocimiento— y el modelo HANX, la primera aeronave militar no tripulada impresa en 3D diseñada para reducir costos logísticos y evitar riesgos de espionaje. Asimismo, en el ámbito táctico y de transporte, operan en el país aeronaves híbridas MV-22B Osprey y helicópteros Black Hawk en zonas estratégicas como la Amazonía, Manta y San Lorenzo.
El esquema de trabajo bilateral incluye además patrullajes marítimos combinados en la frontera acuática de Esmeraldas y el uso de equipamiento de visión nocturna en intervenciones terrestres, como la reciente captura de 36 presuntos integrantes de una red transnacional de narcotráfico. De cara a consolidar este despliegue, el presidente Daniel Noboa propuso acondicionar las pistas de la Base Aérea de Taura para convertirla en el centro operativo principal de la cooperación internacional con Estados Unidos, Brasil y la Unión Europea.








