El Gobierno peruano, encabezado por la presidenta Keiko Fujimori, presentó un nuevo reglamento de disciplina dirigido a los centros públicos de educación primaria y secundaria, el cual prohíbe el uso de maquillaje, el esmalte de uñas y el cabello tinturado, además de fijar el corte de pelo corto obligatorio para los varones y una longitud adecuada para las faldas escolares. Durante la presentación de la propuesta en un colegio de la periferia de Lima, la mandataria argumentó que el orden debe reinar tanto en las calles como en las aulas, vinculando estas medidas con su política de mano dura orientada a combatir el acoso, la violencia escolar y la delincuencia.
El futuro código, que según el Ministerio de Educación será publicado formalmente en la gaceta oficial antes de finalizar el año, contempla además la restitución de las notas de conducta, la expulsión de alumnos por faltas de gravedad y la restricción del uso de teléfonos móviles dentro de los planteles, salvo autorización docente. Una vez divulgado el texto normativo en el diario oficial, la ciudadanía dispondrá de un plazo de 30 días para presentar objeciones y observaciones previas a su entrada en vigencia definitiva.
La iniciativa gubernamental ha generado el rechazo de colectivos de derechos humanos y organizaciones feministas como la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, Manuela Ramos y el Centro Flora Tristán. Dichas agrupaciones catalogaron las restricciones sobre la apariencia personal como medidas de corte populista y autoritario, señalando que el control sobre el maquillaje o el peinado no constituye una estrategia efectiva ni real para prevenir las agresiones sexuales o erradicar la violencia en los entornos escolares.








