La Secretaría General de Integridad Pública (SGIP) ha generado 49 alertas relacionadas con presuntos actos de corrupción en recintos hospitalarios del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) y del Ministerio de Salud Pública (MSP) durante casi tres años de gestión. Según el reporte gubernamental, los análisis permitieron identificar patrones recurrentes de irregularidades que abarcan direccionamiento de contratos, alteración de documentos técnicos, sobreprecios, fallas de inventario y manejo indebido de medicinas. Frente a estos hallazgos, la SGIP derivó nueve expedientes a la Contraloría General del Estado, tres a la Fiscalía General del Estado, 22 al IESS, cinco al MSP y tres al Servicio Nacional de Contratación Pública (Sercop).
Entre los casos más relevantes destaca un presunto esquema de colusión en el que se adjudicaron 174 contratos recurrentes a un mismo grupo de proveedores —69 de ellos otorgados a una sola oferente— con un perjuicio estimado en $ 11,06 millones para el Estado ecuatoriano. Asimismo, en el Hospital General de Manta se detectó a una servidora de talento humano con posibles nexos con grupos de delincuencia organizada, mientras que en el Hospital Carlos Andrade Marín de Quito se identificó la compra de fármacos para la fenilcetonuria con un sobreprecio de aproximadamente 23,5 veces superior al valor referencial. Como medida de mitigación, el régimen impulsó la creación de la Empresa Pública de Abastecimiento, Infraestructura y Logística en Salud (AIL-EP) e implementó un sistema de denuncias anónimas mediante código QR para frenar las prácticas irregulares en la red pública.








