El gobierno de Estados Unidos advirtió que las operaciones proyectadas por Irán para asesinar a ciudadanos estadounidenses en el extranjero ingresaron a una fase avanzada de planificación, según un memorando enviado por el director de Inteligencia Nacional, Jay Clayton, al secretario de Estado, Marco Rubio. La autenticidad del informe estratégico fue confirmada por fuentes gubernamentales norteamericanas, destacando que el régimen iraní ha intensificado significativamente sus esfuerzos para atentar contra diplomáticos, personal militar y civiles fuera del territorio de su país.
En respuesta al nivel de amenaza, el Departamento de Estado comenzó a reajustar su presencia oficial en Oriente Medio mediante la evacuación y reducción de su contingente diplomático y militar. Las misiones estadounidenses en Líbano, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Jordania recibieron la orden de restringir sus operaciones al mínimo, mientras que la embajada en Arabia Saudita pasó a operar únicamente con personal de emergencia. Estas medidas preventivas buscan reducir la exposición de sus funcionarios frente al incremento del riesgo operacional de la inteligencia teheraní en la región.
Por su parte, la administración encabezada por el presidente Donald Trump evalúa distintas respuestas tácticas ante este escenario de tensión. Fuentes del gobierno señalaron que entre las alternativas militares bajo análisis figuran nuevos ataques dirigidos contra complejos nucleares iraníes e instalaciones de valor estratégico ubicadas en las islas de Kharg y Qeshm. En paralelo, las agencias de seguridad interna activaron alertas de protección dentro de Estados Unidos para contrarrestar potenciales ciberataques contra infraestructuras críticas o intentos de represalias selectivas en espacio nacional.








