La tenista Elena Rybakina cerró la temporada de torneos categoría WTA 1000 como la jugadora con mayor cantidad de golpes ganadores registrados, acumulando un total de 856 tiros decisivos a lo largo de las distintas competencias de dicha serie. La fortaleza en el servicio y la potencia en sus impactos de fondo permitieron a la raqueta kazaja liderar el apartado de juego ofensivo en la máxima categoría del circuito.
En el segundo lugar de la estadística figuró la letona Jelena Ostapenko con 825 tiros ganadores, superando a competidoras de la parte alta del escalafón como Aryna Sabalenka, Iga Swiatek y Coco Gauff. No obstante, el registro evidenció el contraste entre la efectividad ofensiva y la regularidad en el cuadro principal, donde el volumen de errores no forzados de la tenista báltica condicionó sus resultados en las rondas definitivas del calendario.








