Dos aeronaves MV-22B Osprey del Cuerpo de Marines de Estados Unidos aterrizaron el pasado 7 de septiembre de 2026 en la Base Aérea de Taura, en la provincia del Guayas. Los aparatos, conocidos por ser un híbrido entre avión y helicóptero gracias a sus rotores basculantes que les permiten despegar de forma vertical y volar a gran velocidad, fueron desplegados para reforzar las labores de transporte de personal, equipos y apoyo logístico de las Fuerzas Armadas ecuatorianas en zonas amazónicas de difícil acceso.
Tras su llegada, una de las unidades participó inmediatamente en un operativo militar desarrollado en el sector de Alto Punino, provincia de Orellana, orientado a combatir las actividades de minería ilegal de los Comandos de la Frontera, grupo disidente de las ex-FARC. Esta acción se concretó un día después de que el ejército ecuatoriano desmantelara tres campamentos de dicha estructura armada. Cabe destacar que este modelo de aeronave ha sido utilizado previamente por Washington en misiones internacionales, como traslados oficiales del Comando Sur en el Caribe y Venezuela.
El despliegue de las aeronaves militares en Taura representa la primera llegada de este tipo de tecnología en el año y se enmarca en la agenda de cooperación bilateral en seguridad entre Ecuador y Estados Unidos, impulsada por iniciativas como el plan Escudo de las Américas. El arribo coincide además con la visita oficial a Quito del secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, programada para el 9 de septiembre, mientras las autoridades locales no han precisado aún el tiempo de permanencia de los equipos ni la cantidad de efectivos estadounidenses en el país.








