Antonio Banderas volvió a hablar sobre el infarto que sufrió en 2017 y que estuvo a punto de costarle la vida. En una entrevista con People, el actor español explicó que aquella experiencia terminó convirtiéndose en un punto de inflexión que modificó su manera de entender el tiempo, el trabajo y sus prioridades.
El episodio ocurrió mientras se encontraba en su casa en Surrey, Inglaterra. Tras sentir un fuerte dolor en el pecho, fue trasladado a un hospital, donde los médicos le colocaron tres stents en las arterias. Su pareja, Nicole Kimpel, reaccionó rápidamente y le administró una aspirina antes de que llegaran los servicios de emergencia.
A casi una década de aquel episodio, Banderas considera que la cercanía con la muerte le permitió reconocer qué cosas realmente valían la pena. Según explicó, dejó de perder tiempo en situaciones que no aportaban a su vida y comenzó a valorar mucho más cada experiencia.
Después del infarto también dejó de fumar y decidió regresar a Málaga, su ciudad natal. Allí ha concentrado parte de su actividad profesional en el Teatro del Soho CaixaBank y en proyectos relacionados con la gastronomía.
Actualmente, el actor asegura que ya no está interesado en acumular bienes, sino en disfrutar plenamente de la vida y de las experiencias que tiene frente a él.









