La Armada del Ecuador interceptó dos embarcaciones rápidas que navegaban frente a las costas de la provincia de Esmeraldas, en cuyo interior se hallaron setenta y tres tanques con doble fondo que ocultaban más de 2,2 toneladas de presunta droga. Durante el operativo, ejecutado el domingo 12 de julio, los uniformados aprehendieron a los seis tripulantes de nacionalidad ecuatoriana, tres en cada lancha, de los cuales dos registran antecedentes penales por tráfico ilícito de sustancias y tenencia de armas. El cargamento ilícito fue puesto a buen recaudo a bordo de la corbeta BAE Manabí antes de que ambas lanchas sufrieran vías de agua y terminaran hundiéndose en altamar debido a la imposibilidad de ser remolcadas.
En una rueda de prensa conjunta ofrecida este lunes, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, calificó la operación como el golpe más grande al narcotráfico en altamar en lo que va del año, estimando que el valor de la sustancia habría generado cerca de 80 millones de dólares para las mafias internacionales que utilizan esta ruta hacia Centroamérica, Estados Unidos y Europa. Por su parte, el comandante general de la Policía Nacional, Walter Villarroel Trujillo, informó que la institución asumió la custodia de las evidencias y de los detenidos. Personal de Criminalística, bajo la autorización de la Fiscalía de Espacios Acuáticos, procederá con la apertura de cada contenedor para determinar el peso neto definitivo y los resultados de las pruebas químicas de la sustancia.








