Un ataque con drones atribuido a las fuerzas armadas de Ucrania afectó severamente la infraestructura del gigante tecnológico ruso Yandex, tras impactar en tres de sus principales centros de datos ubicados en las regiones de Vladímir, Riazán y Kaluga. La ofensiva dejó fuera de servicio plataformas esenciales como la aplicación de movilidad Yandex Go, la billetera electrónica Yandex Pay, el servicio de entregas Yandex Food, la plataforma de streaming Kinopoisk y el asistente de inteligencia artificial Alisa, de acuerdo con reportes periodísticos independientes. La paralización tecnológica repercutió además en grandes cadenas de venta minorista, farmacias, portales inmobiliarios y en las operaciones de un aeropuerto en San Petersburgo.
Analistas de ciberseguridad y del sector tecnológico señalan que el restablecimiento completo de las plataformas podría demorar desde varias semanas hasta meses, dependiendo del nivel de destrucción en los módulos de servidores y sistemas de enfriamiento. La incursión puso de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura digital crítica de Rusia en el contexto de la guerra —que cumple su quinto año tras la invasión a gran escala— y amenaza con ralentizar el desarrollo del modelo YandexGPT y las metas de soberanía en internet impulsadas por Moscú.
Por su parte, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky sostuvo en el Foro de Seguridad de Varsovia que los ataques a los centros de datos redujeron significativamente la operatividad de redes de propaganda y bots rusos en plataformas digitales. La ofensiva cibernética y logística se dio en un escenario geopolítico tenso, tras las declaraciones del mandatario estadounidense Donald Trump en las que solicitó a Ucrania cesar las incursiones contra refinerías petroleras rusas para estabilizar la oferta mundial de diésel.








