El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, manifestó su pleno respaldo al pueblo haitiano para arrebatar el control del país a las bandas armadas y restablecer la soberanía nacional. A través de un extenso mensaje difundido en sus redes sociales, el mandatario apeló a la memoria histórica de Jean-Jacques Dessalines, líder de la independencia haitiana, para acusar a las pandillas y a sus financiadores de traicionar dicho legado. Bukele sostuvo que su administración se posiciona del lado de los ciudadanos y abogó por un levantamiento comunitario coordinado para pacificar las zonas dominadas por la violencia.
Estas afirmaciones se producen tras las declaraciones del primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, quien ratificó que el Estado mantendrá la dirección estratégica de las operaciones y destacó la alianza con El Salvador como un eje clave en esta etapa. El pronunciamiento ocurre en paralelo al despliegue de 2.000 soldados salvadoreños en territorio haitiano, un contingente movilizado con el objetivo prioritario de ubicar a cuatro militares de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) desaparecidos tras sufrir una emboscada en las inmediaciones de la capital.
Asimismo, el gobernante salvadoreño aseveró que los grupos armados han comenzado a perder su ventaja operativa. Como muestra de la intensificación de las maniobras militares en Puerto Príncipe, Bukele confirmó la intervención rápida de sus helicópteros de ataque para repeler una ofensiva criminal dirigida contra tropas de la GSF procedentes de Chad, reafirmando el compromiso de sus fuerzas en la lucha contra el crimen organizado que mantiene paralizado al país.








