Canadá ha manifestado su disposición a recibir al árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan para que pueda dirigir encuentros del Mundial 2026 en sus sedes, luego de que Estados Unidos le negara la entrada por motivos relacionados con su proceso de verificación migratoria. El caso ha generado reacciones en el ámbito futbolístico y político, al tratarse de uno de los colegiados designados para el torneo.
La alcaldesa de Toronto, Olivia Chow, señaló que el árbitro es bienvenido en la ciudad, una de las sedes del campeonato, y anunció que solicitará formalmente a la FIFA que se le permita arbitrar partidos en territorio canadiense. La autoridad destacó que Artan “se ha ganado su lugar con trabajo duro y perseverancia”, y subrayó el compromiso de la ciudad con la equidad y la inclusión.
La situación se originó tras la decisión del organismo de control fronterizo estadounidense de inadmitir al colegiado luego de una inspección adicional, sin revelar públicamente su identidad en ese momento. Omar Abdulkadir Artan era el único árbitro somalí designado para el Mundial 2026 y estaba llamado a convertirse en el primero de su país en participar como juez en una Copa del Mundo.
La FIFA aclaró que el ingreso a los países anfitriones depende exclusivamente de cada gobierno, lo que impide su participación en territorio estadounidense, tanto en partidos como en entrenamientos del torneo. En contraste, autoridades canadienses como el primer ministro de Columbia Británica, David Eby, también expresaron su respaldo y abrieron la posibilidad de que el árbitro dirija encuentros en Vancouver.
Mientras tanto, Artan fue recibido como un héroe en su regreso a Somalia, donde decenas de personas lo esperaron en el Aeropuerto Internacional Aden Adde de Mogadiscio. El colegiado, reconocido como el mejor árbitro masculino de África en 2025, aseguró que continuará preparándose con la mira puesta en futuras ediciones del Mundial.








