Ecuador registra un repunte de dengue que ya supera las cifras alcanzadas durante el año 2025, contabilizando 38.607 casos confirmados y 42 fallecidos hasta la semana 39 de 2026, según el último boletín del Ministerio de Salud Pública (MSP). Las provincias de Manabí (11.137 casos), Guayas (9.134) y Los Ríos (4.347) concentran el 63,76 % de los infectados a nivel nacional. Especialistas atribuyen este incremento a las condiciones climáticas, las altas temperaturas y el almacenamiento inadecuado de agua en recipientes domésticos desprotegidos, factores que aceleran el ciclo reproductivo del mosquito Aedes aegypti.
A pesar de que en el país circulan los cuatro serotipos del virus, las autoridades advierten una mayor prevalencia de DENV-2 y DENV-3 en las últimas semanas. Médicos infectólogos remarcan que la caída de la fiebre entre el tercer y séptimo día de la enfermedad no necesariamente indica mejoría, sino el inicio de la fase crítica, momento en que puede registrarse un descenso en las plaquetas y complicaciones hemodinámicas. Además, recuerdan que haber padecido la enfermedad solo genera inmunidad frente al serotipo contraído, dejando abierta la posibilidad de sufrir reinfecciones.
Ante este escenario epidemiológico, los expertos exhortan a la población a acudir tempranamente a los centros de salud y evitar de forma absoluta la automedicación, en especial el consumo de antiinflamatorios, por el riesgo de alterar la coagulación y provocar hemorragias. Como medidas fundamentales de prevención, se enfatiza la necesidad de lavar, cepillar y tapar herméticamente los tanques de agua cada 15 días, eliminar objetos inservibles que acumulen lluvia, colocar mallas protectoras en viviendas y emplear repelentes y toldos para prevenir picaduras.








