El director técnico de Barcelona SC, César Farías, decidió suspender cualquier análisis deportivo durante la rueda de prensa posterior al Clásico del Astillero número 239, el cual finalizó con un empate sin goles en la decimoctava fecha de la fase inicial de la Liga Ecuabet. El estratega venezolano justificó su postura al denunciar públicamente una serie de agresiones ocurridas en las afueras del escenario deportivo previo al compromiso, detallando que entre siete y ocho futbolistas de su plantilla resultaron afectados por el uso de gas pimienta. Farías calificó el ambiente previo como un acto de amedrentamiento inaceptable y lamentó que se pusiera en riesgo la integridad de los aficionados, mencionando haber visto a madres con niños corriendo para ponerse a salvo.
Visiblemente consternado, el timonel del cuadro torero criticó duramente la presión ejercida por los organizadores para obligar a la delegación a salir a la cancha, asegurando que prácticamente fueron forzados a jugar en condiciones que mermaron el estado anímico y físico del plantel. El entrenador recordó precedentes internacionales donde compromisos de similar envergadura fueron suspendidos ante agresiones a los equipos visitantes, e instó a la comunidad del fútbol ecuatoriano a proteger el crecimiento y la prosperidad del torneo local sin normalizar la violencia bajo la justificación de la rivalidad de un clásico regional.








