En una de las acciones más drásticas de la campaña anticorrupción del presidente Xi Jinping, un tribunal militar chino condenó este jueves a muerte con suspensión de dos años a los exministros de Defensa Wei Fenghe y Li Shangfu. Ambos exfuncionarios fueron hallados culpables de aceptar sobornos, mientras que Li también fue procesado por ofrecerlos. La sentencia estipula que, tras cumplirse el periodo de suspensión, las penas serán conmutadas a cadena perpetua sin posibilidad de reducción de condena ni libertad condicional, además de la confiscación total de sus bienes.
Wei y Li, quienes lideraron la cartera de Defensa entre 2018 y 2023, también integraron la Comisión Militar Central, el órgano de mando supremo de las Fuerzas Armadas chinas. Su caída se produce en un contexto de purgas generalizadas que han afectado a altos mandos de la Fuerza de Cohetes y otros organismos estratégicos. El Partido Comunista de China ya los había expulsado de sus filas en 2024 citando “graves violaciones a la disciplina”, marcando el fin de sus carreras políticas y militares en medio de un proceso de modernización del Ejército Popular de Liberación.
Estas condenas coinciden con un aumento del 7 % en el presupuesto de defensa de China para 2026, una cifra ligeramente menor a los incrementos registrados en años anteriores. Según analistas, la severidad de las sentencias envía un mensaje directo sobre la necesidad de lealtad política absoluta y transparencia financiera dentro del estamento militar, objetivos prioritarios para el mandatario chino de cara al centenario de la fundación del ejército en 2027.








