El Ministerio de Asuntos Exteriores de China oficializó este lunes la llegada del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, programada del 13 al 15 de mayo. Esta visita de Estado, la primera de un mandatario estadounidense al país asiático desde 2017, se produce tras un aplazamiento solicitado por la Casa Blanca para priorizar la gestión de la crisis en Oriente Medio. La agenda oficial iniciará el jueves con una ceremonia de bienvenida y una reunión bilateral de alto nivel, seguida de actividades culturales en el Templo del Cielo y un banquete de Estado en honor a la delegación visitante.
El encuentro ocurre en un contexto de alta sensibilidad internacional, marcado por el bloqueo del estrecho de Ormuz y su impacto directo en la estabilidad de los precios globales de la energía. Además de la situación con Irán, los mandatarios tienen previsto discutir temas críticos de la relación bilateral, incluyendo la guerra comercial, la política de aranceles y la cooperación o competencia en el desarrollo de inteligencia artificial. Según fuentes oficiales, la prioridad de las conversaciones será buscar mecanismos de distensión que permitan aliviar las presiones sobre la economía mundial y la seguridad energética.








