A una semana del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el centro y suroeste de Colombia, el presidente Abelardo de la Espriella declaró la emergencia económica y reconoció que el país inicia un proceso de reconstrucción complejo y costoso, estimado en 30 billones de pesos. La medida busca canalizar subsidios de vivienda y alivios financieros para las familias damnificadas en departamentos como Chocó, Valle del Cauca, Risaralda y Caldas. Mientras tanto, las labores de asistencia continúan en medio de cifras preliminares que reportan 289 fallecidos, más de 4.000 heridos y 143 personas desaparecidas, aunque el Instituto de Medicina Legal ya registra la recepción de 304 cuerpos.
Las condiciones meteorológicas han empeorado el panorama para los miles de ciudadanos que permanecen en refugios improvisados. Lluvias registradas en sectores golpeados como Cali y Pereira han anegado campamentos temporales, complicado las labores de remoción de escombros y afectado infraestructuras clave como el Hospital Universitario San Jorge. A la crisis habitacional se suma la interrupción del sistema educativo, con más de 3.200 escuelas dañadas y decenas de miles de niños sin clases, una situación crítica en zonas rurales donde la brecha digital impide implementar modalidades virtuales.
Ante este escenario, la solidaridad nacional e internacional ha movilizado ayuda humanitaria a través de carreteras y envíos internacionales que superan las 220 toneladas de suministros. En el ámbito privado y filantrópico, la cantante Shakira y el empresario Howard Graham Buffett anunciaron en Quibdó aportes destinados a la reconstrucción de la Universidad Tecnológica del Chocó y la edificación de diez nuevos colegios, sumando además fondos de organizaciones internacionales para acelerar el retorno de los estudiantes a las aulas.








