Los centros de salud públicos de Guayaquil registran una alta afluencia de pacientes con síntomas respiratorios agudos como tos persistente, dolor severo de garganta, congestión nasal, fiebre y malestar general. De acuerdo con los datos epidemiológicos de la Dirección de Salud e Higiene del Municipio de Guayaquil, durante mayo de 2026 se reportaron 6.510 atenciones por estas causas, lo que representa un incremento del 3,25 % en comparación con las 6.305 consultas del mes de abril. Pese a este repunte mensual, el comportamiento acumulado de los primeros cinco meses de este año muestra una reducción del 16,47 % frente al mismo periodo de 2025, pasando de 46.556 a 38.889 casos.
Médicos especialistas explican que el desarrollo de estos cuadros virales y bacterianos está estrechamente ligado a las condiciones de calor, humedad y precipitaciones intermitentes propias de la actual temporada invernal en la Costa. Los testimonios de los ciudadanos coinciden en que los síntomas se presentan de forma súbita y con una intensidad que, en ocasiones, supera la percepción de malestares vividos durante la pandemia de COVID-19, llegando a provocar afonía y dificultades serias para respirar. En el entorno familiar es común observar contagios sucesivos debido a la alta transmisibilidad de los agentes infecciosos que circulan en la comunidad.
Ante este panorama sanitario, los profesionales de la salud insisten en la importancia de retomar medidas preventivas básicas como el lavado constante de manos, la desinfección de superficies y el uso de mascarillas en espacios cerrados o con poca ventilación. Asimismo, las autoridades médicas exhortan a la población a evitar la automedicación, la cual puede enmascarar complicaciones mayores, y recomiendan acudir de inmediato a una valoración profesional si se presentan signos de alerta como fiebre prolongada, dolor articular agudo o un deterioro generalizado del organismo.








