El juez ponente del tribunal de juicio, Gandhy Cervantes, declaró fallida la audiencia de juzgamiento del denominado caso Pruebas COVID-19, proceso en el que son juzgados por presunta delincuencia organizada el expresidente Abdalá Bucaram Ortiz, su hijo Jacobo Bucaram Pulley, el ciudadano israelí Sheinman Oren y el exagente metropolitano de tránsito Leandro Berrones. La reinstalación de la diligencia, programada para este miércoles 26 de agosto, no pudo llevarse a cabo debido a la inasistencia del exmandatario, quien según expuso su equipo de defensa se encuentra ingresado en una unidad de cuidados intensivos tras someterse a una intervención médica de emergencia.
Frente a la justificación presentada, el magistrado dispuso que el estado de salud de Bucaram sea convalidado de manera oficial por el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) antes de ser incorporado al expediente del tribunal. Con el fin de evitar más demoras en una causa que se remonta a agosto de 2020, la autoridad judicial reprogramó la cita para el 31 de agosto a las 17:00. De no concretarse esa jornada, la audiencia quedará fijada automáticamente para el jueves 3 de septiembre en el mismo horario.
Para frenar los reiterados aplazamientos que ha enfrentado el juzgamiento, el juez Cervantes fijó un esquema de convocatorias consecutivas los días lunes y jueves hasta lograr la conclusión de la etapa del juicio y la emisión del fallo oral. Asimismo, el tribunal ratificó la medida preventiva de recurrir a la fuerza pública si resulta necesario para asegurar la comparecencia de todos los procesados y sujetos procesales en las fechas señaladas.








