La denominada “casita de Bad Bunny”, uno de los elementos visuales más icónicos de su producción discográfica titulada Debí tirar más fotos, se encuentra en el centro de una disputa legal luego de que el propietario del inmueble original interpusiera una millonaria demanda en contra del artista puertorriqueño. La sencilla vivienda de una planta y de color rosado cobró notoriedad internacional tras aparecer en el cortometraje musical promocional del álbum en el año 2025. Posteriormente, una réplica exacta de la estructura sirvió como eje central del escenario de su gira mundial y protagonizó su presentación en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl en febrero pasado, lo que transformó la casa real en un punto de alta concurrencia pública.
El demandante, identificado como don Román Carrasco Delgado, solicita una indemnización económica de al menos 6 millones de dólares debido a los perjuicios ocasionados a su vida privada. Según argumenta el afectado, decenas de personas acuden diariamente al lugar para capturar fotografías y videos, destruyendo por completo la privacidad y la paz de su vejez. De acuerdo con documentos judiciales filtrados a la prensa, los abogados de Carrasco aseguran que el equipo técnico del reguetonero tomó fotografías detalladas y medidas del inmueble para levantar la réplica a tamaño real sin contar con el consentimiento explícito del dueño, utilizando además la imagen del domicilio en material comercial del cual el propietario no obtuvo ningún beneficio económico.
La defensa legal de Carrasco también exige la nulidad absoluta de cualquier contrato que se encuentre firmado entre el equipo del cantante y su representado. Los juristas aducen que el ciudadano de la tercera edad no sabe leer ni escribir, razón por la cual no estuvo en capacidad de comprender los alcances reales ni las implicaciones de los documentos. Supuestamente, el hombre habría plasmado su firma digital a través de la pantalla de un teléfono celular sin recibir la asesoría ni la explicación correspondiente, un argumento central con el que buscan invalidar los acuerdos previos y obligar al equipo de Bad Bunny a responder por los daños civiles y el uso no autorizado de la propiedad.








