En el centro-sur de Guayaquil, decenas de feligreses y miembros del clero se congregaron en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro para dar el último adiós al sacerdote Patricio Sánchez Molinari, de 52 años. La misa de cuerpo presente se realizó frente al mismo altar donde el día anterior una cruz se desprendió y le causó la muerte, justo un día después de haber cumplido 15 años de ordenación sacerdotal.
La ceremonia estuvo presidia por el obispo auxiliar John Kwamevi Cudjoe, quien destacó la trayectoria de más de dos décadas de Sánchez dedicado a la vida religiosa y transmitió el pésame enviado por el cardenal Luis Cabrera. Durante la homilía, las autoridades eclesiásticas pidieron a la comunidad no caer en especulaciones generadas en redes sociales y recordar al párroco como un hombre sencillo, entregado a la eucaristía y al servicio de los habitantes de la zona.
Tras finalizar los ritos litúrgicos del domingo, los asistentes compartieron testimonios sobre la labor social e impactante prédica del sacerdote en el sector. Mientras se alistan los detalles para el posible traslado de sus restos a Cuenca, ciudad de donde era oriundo, los representantes de la parroquia confirmaron que a partir de este lunes se iniciará una novena en su memoria.








