Un nuevo estudio geofísico llevado a cabo en la formación Durupınar, un montículo con forma de barco ubicado en el este de Turquía, detectó patrones lineales y angulares bajo la superficie que podrían corresponder a una estructura organizada con corredores, cámaras y pasadizos. Las mediciones fueron realizadas por el ingeniero estadounidense Khosrow Bakhtar mediante el sistema BakhtarRadar. Según la interpretación del especialista, la señal obtenida no coincide con la respuesta habitual de una masa continua de roca ni con procesos geológicos naturales, aunque enfatizó que los datos recopilados hasta el momento son preliminares y deben ser evaluados con cautela.
La investigación es impulsada por el equipo Noah’s Ark Scans con la autorización de las autoridades locales y combina tomografía de resistividad eléctrica, cartografía de alta resolución y perforaciones de prueba. Durante décadas, este sitio de 157 metros de largo ha sido objeto de intensos debates entre quienes sostienen que se trata de una formación natural producto de la erosión y deformaciones rocosas, y quienes lo vinculan con relatos históricos. Las perforaciones actuales buscan extraer material directamente del subsuelo en los puntos indicados por el radar para analizar la composición exacta de las anomalías detectadas.
Los responsables del proyecto explicaron que los siguientes pasos incluyen el análisis técnico de los testigos de perforación y la búsqueda de material orgánico en laboratorios externos para determinar la antigüedad y naturaleza de los elementos hallados. Asimismo, el equipo aclaró que, en caso de confirmarse la presencia de una estructura artificial, esto no demostraría por sí solo una relación directa con el Arca de Noé, ya que se requerirían evidencias arqueológicas y cronológicas adicionales para respaldar esa hipótesis.








