El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la tarde de este viernes desde el Despacho Oval la inminente firma de un acuerdo marco para poner fin al conflicto bélico con Irán, un acontecimiento que estimó podría concretarse durante el fin de semana en territorio europeo. El mandatario estadounidense afirmó que el documento, que se encuentra en su fase final de redacción, evitará que el país persa desarrolle armamento atómico y asegurará la reapertura total del estratégico estrecho de Ormuz, un anuncio que provocó una inmediata caída en los precios internacionales del petróleo. Según Trump, el pacto contaría ya con el visto bueno del líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei.
Poco después de las declaraciones de la Casa Blanca, la diplomacia de Teherán matizó el optimismo de Washington al aclarar que todavía no han llegado a una conclusión definitiva sobre el texto. La agencia oficial de noticias IRNA enfatizó que el borrador presentado no contempla la cesión de la gestión del estrecho de Ormuz ni obliga a restablecer las condiciones geopolíticas previas a la ofensiva militar iniciada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel. Asimismo, los medios estatales iraníes explicaron que el programa de enriquecimiento de uranio y la conservación de su material nuclear serán tratados de forma específica durante un periodo de negociaciones complementarias fijado en 60 días.
El borrador del acuerdo de catorce puntos, divulgado por la agencia Mehr, estipula el cese permanente e inmediato de las hostilidades en todos los frentes de combate, incluyendo el territorio de Líbano, el cual se vio arrastrado al conflicto el 2 de marzo por las acciones de Hezbolá. La propuesta también incluye el levantamiento completo de las sanciones económicas estadounidenses y el desbloqueo de 24.000 millones de dólares en fondos iraníes retenidos en el exterior. Pese a las tensiones de las últimas horas, que llevaron a Trump a cancelar un ataque contra la isla de Jark, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reiteró que mantiene una postura firme junto a Washington para impedir que Irán acceda al arma nuclear.








