Las celebraciones tras la histórica victoria de la selección española en la final del Mundial terminaron en tragedia en varios puntos del país, dejando un saldo de dos personas fallecidas, más de 80 heridos y al menos doce detenidos en todo el territorio nacional. Los incidentes más graves ocurrieron en la provincia de Salamanca, donde un menor de 13 años perdió la vida tras el colapso de una estructura durante los festejos, y en la localidad de Sonseca, en Toledo, donde un joven de 20 años falleció al sufrir convulsiones mientras observaba el partido.
A lo largo de la madrugada del lunes se registraron altercados y agresiones en distintas comunidades autónomas. En la capital, la Delegación del Gobierno en Madrid confirmó siete detenciones motivadas por delitos de odio, desórdenes públicos y atentado a la autoridad en puntos emblemáticos como la plaza de Cibeles y la Puerta del Sol, acompañadas del traslado de 36 personas a centros hospitalarios. En otras regiones como Toledo y Pamplona se notificaron agresiones violentas con armas blancas y emboscadas por parte de grupos de encapuchados que dejaron heridos de gravedad.
La jornada festiva también se vio salpicada por detenciones por robos en Barcelona a cargo de los Mossos d’Esquadra, así como por intervenciones de la Ertzaintza en Bilbao y Álava ante boicots a pantallas gigantes y agresiones a aficionados. Pese a que en localidades como Valencia los festejos se desarrollaron con relativa tranquilidad salvo por hechos aislados y emergencias meteorológicas, los servicios de emergencia de diversas provincias atendieron múltiples incidencias menores vinculadas a las aglomeraciones.








