Ecuador se ha convertido en el país más violento de América Latina, con una tasa de 38 homicidios por cada 100.000 habitantes y un asesinato cada hora, superando a países como Honduras y El Salvador. En los primeros 50 días de 2025 se registraron 1.300 asesinatos, un 40% más que en el año anterior. La violencia se manifiesta en masacres a plena luz del día y secuestros, a pesar de que el gobierno de Daniel Noboa declaró un conflicto armado interno.
Las estrategias del gobierno, que incluyen cambios en las instituciones de seguridad y la solicitud de ayuda a países aliados, no han logrado avances significativos. La violencia se atribuye a las bandas criminales, que se han vuelto más armadas y organizadas. El panorama de seguridad en Ecuador sigue siendo sombrío, sin una solución a la vista.