La brecha entre las selecciones de Ecuador y Curazao de cara a su próximo enfrentamiento en el Mundial 2026 va mucho más allá de los antecedentes históricos, reflejándose de forma contundente en el valor financiero de sus plantillas. De acuerdo con el portal especializado Transfermarkt, el combinado ecuatoriano posee una tasación global de 368,70 millones de euros, una cifra que supera en más de 14 veces los 25,78 millones de euros en los que está cotizado el equipo caribeño. Este patrimonio deportivo ubica a la Tri en el puesto 18 a nivel mundial y como la tercera selección más valiosa de Sudamérica, superando a potencias continentales como Uruguay y Colombia, y únicamente por detrás de Brasil y Argentina.
La cotización del equipo dirigido por Sebastián Beccacece se sostiene principalmente en el protagonismo de figuras de élite europea como Moisés Caicedo, tasado en 100 millones de euros, Willian Pacho con 80 millones y Piero Hincapié con 50 millones. En contraste, Curazao se sitúa en el casillero 85 del escalafón económico global. No obstante, la escuadra dirigida por Dick Advocaat ya ostenta el hito histórico de ser la nación con menor población (poco más de 150.000 habitantes) en acceder a una Copa del Mundo, habiendo dejado una impresión combativa al marcar un gol por intermedio de Livano Comenencia en su debut adverso ante Alemania.
A pesar de la disparidad en los presupuestos, la denominada “Ola Azul” cuenta con un bloque de futbolistas con amplia experiencia internacional capaces de plantear un esquema competitivo. Bajo el liderazgo del guardameta Eloy Room y la solidez defensiva de Jurien Gaari, Curazao confía en el despliegue de los hermanos Leandro y Juninho Bacuna en la mitad de la cancha, sumado al desequilibrio ofensivo del atacante Tahith Chong y la efectividad de Jürgen Locadia. Con estos argumentos, el cuadro caribeño buscará contrarrestar el favoritismo técnico y económico de Ecuador para intentar consolidar una sorpresa en la cita norteamericana.








