El consumo de agua con gas sin azúcar representa una alternativa de menor riesgo para la salud bucal en comparación con los refrescos azucarados, según un estudio preliminar presentado por la Universidad de Purdue durante la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Nutrición. La investigación analizó la fluctuación del pH salival en veinte adultos tras ingerir distintas bebidas, determinando que, si bien el agua carbonatada genera una breve baja en los niveles de acidez a los pocos minutos de su ingesta, la saliva logra restablecer el equilibrio normal en un periodo de veinte minutos, manteniéndose por encima del umbral de riesgo para el esmalte dental.
En contraste, los refrescos produjeron una caída de pH significativamente mayor y prolongada. Los expertos a cargo del experimento explicaron que estos hallazgos ofrecen una perspectiva más cercana a la vida real al medir la respuesta biológica en la boca y no únicamente la acidez propia de cada producto. Aunque el estudio enfatizó que el daño real depende también de la frecuencia de consumo y de los hábitos de higiene de cada persona, los resultados sugieren que reemplazar las bebidas azucaradas por agua con gas ayuda a mitigar la erosión dental.
Los autores de la investigación precisaron que los datos expuestos en el evento corresponden a conclusiones preliminares a la espera de una revisión por pares. No obstante, el equipo científico planea dar continuidad al proyecto evaluando los efectos a largo plazo de estas bebidas, al tiempo que sugieren a la industria alimentaria explorar la reformulación de productos para reducir su potencial erosivo en la dentadura.








