El sistema escolar del condado de Onslow, en Carolina del Norte, integró seis nuevos autobuses impulsados por propano a su flota con el propósito de optimizar los costos operativos y disminuir el impacto ambiental. La iniciativa incluyó la inauguración de una estación de abastecimiento en la Southwest High School el pasado lunes 10 de agosto. Tras evaluar alternativas como la electrificación total, las autoridades distritales priorizaron la tecnología a propano debido a la rentabilidad entre el desembolso inicial y el gasto continuo de combustible.
El incentivo económico radica en el precio de los insumos: mientras que el galón de diésel en el estado supera los 5 dólares, el propano para esta flota se sitúa en torno a 1,50 dólares. Aunque cada unidad requirió una inversión cercana a los 170.000 dólares —manteniendo la capacidad habitual de pasajeros—, el distrito prevé compensar el gasto mediante el ahorro en combustible y un mantenimiento más eficiente. Adicionalmente, se destacó que los tanques de propano cumplen con estrictas normas de seguridad y que, si bien no son vehículos de cero emisiones, reducen significativamente la contaminación frente a los motores diésel tradicionales.








