El empresario colombiano Álex Saab Morán, señalado como presunto testaferro de Nicolás Maduro, visitó Ecuador en dos ocasiones para coordinar las operaciones de su empresa Fondo Global de Construcciones, según los registros migratorios incluidos en el informe legislativo elaborado en 2021 por la Comisión de Fiscalización que lideraba Fernando Villavicencio. Saab, quien enfrenta un proceso por lavado de activos en Estados Unidos tras ser deportado desde Venezuela el pasado 16 de mayo, utilizó el Sistema Unitario de Compensación Regional para canalizar millones de dólares en falsas exportaciones hacia el proyecto chavista Gran Misión Vivienda. De acuerdo con los expedientes de la Fiscalía General, la compañía facturó 159,9 millones de dólares a entidades venezolanas, pero apenas registró pagos por 200.000 dólares a sus proveedores locales, evidenciando que los materiales de construcción prefabricados nunca salieron del territorio ecuatoriano.
La investigación parlamentaria detalla que el segundo viaje de Saab al país ocurrió el 8 de julio de 2013 en una aeronave privada propiedad de su socio Álvaro Pulido, en compañía de la exsenadora colombiana Piedad Córdoba y su hijo Camilo Castro. Dicha visita coincidió cronológicamente con la apertura de una indagación fiscal por lavado de activos que derivó en la retención judicial de aproximadamente 56 millones de dólares pertenecientes a la red de corrupción. Pese a que el informe fue remitido a la Fiscalía en 2022 y que dos procesos penales previos por los mismos hechos fueron anulados o sobreseídos entre 2014 y 2016, el mandatario Daniel Noboa retomó el caso durante su reciente Informe a la Nación el 24 de mayo de 2026, enfatizando la gravedad del perjuicio institucional ocasionado por el uso del Estado como un botín de negocios políticos.








