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RTV Revisión Técnica Vehicular 8

El fenómeno de El Niño amenaza la producción y los costos del sector camaronero ecuatoriano

Especialistas e industriales analizan durante la Aquaexpo 2026 los riesgos operativos, el encarecimiento de materias primas y las vulnerabilidades de la cadena productiva.

Escrito por Abel Cano

octubre 22, 2026 | 11:09 ECT

El progresivo fortalecimiento de las condiciones océano-atmosféricas en el Pacífico ecuatorial y los potenciales efectos de un fenómeno de El Niño de gran intensidad han puesto en alerta máxima al sector camaronero del país. En el marco de la Aquaexpo 2026, la industria acuícola analiza los severos impactos de este escenario climático, que ya amenaza a unas 110.000 hectáreas de piscinas camaroneras debido a riesgos hidráulicos, sanitarios y estructurales. Para anticipar estos desafíos, el gremio ha desarrollado mesas técnicas intersectoriales en Guayaquil, Santa Elena y Machala con el propósito de evaluar la infraestructura, la salud de la biomasa y consolidar un plan de respuesta territorial frente a lluvias e inundaciones.

Más allá del riesgo de precipitaciones, el calentamiento de las aguas marítimas ya genera un impacto económico directo en los costos de producción. Según José Antonio Camposano, presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA), el incremento de la temperatura del agua desplazó a los bancos de peces, provocando una escasez crítica de harina y aceite de pescado que elevó los precios de estos insumos hasta en un 400 %. Esta coyuntura traslada una presión severa a los productores, al punto que actualmente 44 centavos de cada dólar exportado se destinan únicamente al pago de alimento balanceado, reduciendo drásticamente los márgenes de ganancia.

A esta presión de costos se suman los riesgos operativos en el procesamiento y comercialización del crustáceo. Voceros del sector empaquetador advierten que las alteraciones de temperatura y parámetros biológicos generan estrés en el camarón, incrementando la vulnerabilidad ante enfermedades y mortalidades. Asimismo, las lluvias intensas amenazan con debilitar muros de contención y deteriorar vías de acceso, lo que podría interrumpir el traslado del producto fresco a las plantas procesadoras. Ante este complejo panorama, industriales y productores coinciden en extremar la bioseguridad y adoptar un manejo productivo conservador para sostener la operatividad de la industria.

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