Al cumplirse las primeras 72 horas del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia, el país agotó este jueves 13 de agosto la ventana crítica de mayor probabilidad para el hallazgo de personas con vida entre los escombros. Frente al alcance de la tragedia, el presidente Abelardo De La Espriella declaró el estado de emergencia económica nacional para constituir el denominado “fondo milagro”, una partida presupuestaria dirigida a la reconstrucción de infraestructura clave como escuelas, hospitales, viviendas y vías de comunicación.
El último balance oficial confirmó un saldo de 265 personas fallecidas, 3.494 heridos y 496 desaparecidos, con un impacto que abarca a 24.324 familias en 403 municipios de 14 departamentos. Las operaciones de socorro se concentran principalmente en Cali y Pereira, contando con la intervención de brigadas de rescate enviadas por Estados Unidos, El Salvador, Ecuador e Israel, junto a los Topos Aztecas. En paralelo, el plan de contingencia del Ejecutivo incluye la implementación de tres días de duelo nacional, ayudas monetarias directas a poblaciones vulnerables, subsidios de arrendamiento y beneficios tributarios para reactivar al sector comercial afectado.








