Mediante el Decreto Ejecutivo número 425, el Gobierno ecuatoriano oficializó la creación del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo. La medida busca unificar la administración financiera y el fomento productivo de la nación dentro de una sola entidad estratégica, abarcando desde la planificación macroeconómica hasta el impulso de las actividades productivas clave del país.
La estructura de la nueva Cartera de Estado estará conformada por seis viceministerios: Finanzas; Economía; Producción, Industria y Turismo; Comercio Exterior e Inversiones; Producción Agropecuaria y Desarrollo Rural; y Acuacultura y Pesca. Cada uno de estos despachos coordinará áreas prioritarias orientadas a garantizar la sostenibilidad fiscal, la apertura de mercados, la competitividad industrial y la seguridad alimentaria.
Con este rediseño institucional, la administración pública pretende optimizar la articulación de la cadena de valor nacional. Las autoridades proyectan que la gestión centralizada facilitará la atracción de inversiones, potenciará la oferta exportadora y fomentará las condiciones necesarias para la generación de empleos en los diversos sectores económicos de Ecuador.








