En el marco de un nuevo enfrentamiento entre Barcelona SC y Boca Juniors, la afición deportiva rememora la icónica actuación de Ariel Graziani el 5 de marzo de 2003. Aquella noche en Buenos Aires, el atacante del cuadro torero protagonizó una maniobra excepcional que culminó en un gol antológico, el cual fue galardonado posteriormente como el mejor de esa edición del torneo continental. A pesar de que el marcador final favoreció a los locales por 2-1, la calidad técnica de Graziani dejó una marca imborrable en la historia de la competición y en la memoria de los seguidores amarillos.
La jugada se produjo dentro del área rival, donde el delantero controló el balón realizando una serie de toques en el aire, conocidos como cascaritas, eludiendo la presión de la zaga xeneize. Con una definición precisa de pierna zurda, Graziani venció al guardameta Roberto Abbondanzieri, logrando silenciar momentáneamente las gradas de la Bombonera. Más de dos décadas después, esta obra de arte vuelve a cobrar vigencia como un símbolo de la capacidad del club guayaquileño para destacar en escenarios internacionales de alta exigencia, sirviendo de inspiración para las actuales generaciones de jugadores.








