El Concejo Metropolitano de Quito aprobaría en un plazo estimado de 60 días una nueva ordenanza que oficializará el incremento de la tarifa del transporte público de 35 a 40 centavos de dólar. Este ajuste, que entrará en vigencia a partir del 1 de enero de 2027, es el resultado de las mesas técnicas instaladas entre el Municipio capitalino y los gremios de transportistas tras la paralización del servicio ocurrida a inicios de mayo. Para evitar un impacto inmediato en el bolsillo de los ciudadanos, el cabildo informó que la tarifa actual de 35 centavos se mantendrá congelada durante el resto del año, siendo la administración municipal la encargada de asumir una compensación económica a las operadoras hasta el 31 de diciembre de 2026.
La normativa local no solo establece el nuevo valor del pasaje, sino que plantea una reestructuración integral del servicio bajo ocho medidas obligatorias orientadas a mejorar la calidad y seguridad del sistema. Entre las reformas destacan la implementación de un Sistema Integrado de Recaudo en un plazo de ocho meses, la activación de plataformas tecnológicas para el control de flota en tiempo real mediante GPS y un sistema de información para que el usuario conozca rutas y horarios. Asimismo, se exigirá una certificación municipal y capacitación permanente para los choferes, la instalación de cámaras de seguridad en las unidades, inspecciones vehiculares complementarias y canales visibles para quejas ciudadanas. Jorge Yánez, dirigente del sector transportista, señaló que la hoja de ruta busca romper el círculo vicioso de elevar tarifas sin optimizar el servicio, permitiendo migrar hacia un modelo de gestión eficiente y sostenible.








