El portaaviones USS Abraham Lincoln tiene previsto arribar este jueves al mediodía a la Estación Aérea Naval de North Island, en Coronado (San Diego), tras completar un despliegue de 10 meses en Oriente Medio con cerca de 5.000 marines y marineros a bordo. La embarcación de la clase Nimitz permaneció sin escala en puerto durante 286 días, lo que representa la segunda travesía más prolongada registrada desde la Guerra de Vietnam, habiendo zarpado originalmente en noviembre pasado hacia aguas del golfo Pérsico.
Durante su permanencia en la zona de conflicto, el personal militar llevó a cabo misiones de patrulla, bloqueo y operaciones aéreas en el marco de la denominada Operación Epic Fury. Se prevé que el secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, acuda a la base de San Diego para recibir a la tripulación, luego de que las autoridades evaluaran la repercusión del extenso periodo en alta mar sobre el personal de la Marina. El retorno del buque coincide además con el debate generado por recientes declaraciones del gobierno sobre la seguridad de las ciudades de la costa oeste y el rol estratégico que cumple el condado californiano como enclave de las Fuerzas Armadas.








