El rey Haakon VIII de Noruega realizó este martes su juramento constitucional ante el Storting, el Parlamento nacional, marcando el inicio formal de su reinado tras el fallecimiento de su padre, el rey Harald V, ocurrido hace cuatro días a los 89 años. Acompañado en el podio por su hija, la princesa heredera Ingrid Alexandra, el monarca juró gobernar de acuerdo con la Constitución y las leyes del país, expresando su deseo de mantener la estrecha relación histórica entre la corona y la institución parlamentaria. El acto de investidura, que no se celebraba desde 1991, contó con la presencia de la reina madre Sonia, el príncipe Sverre Magnus y el primer ministro Jonas Gahr Støre.
La ceremonia estuvo atravesada por el homenaje al difunto rey Harald V, a quien el presidente del Parlamento, Masud Gharahkhani, recordó como un símbolo de unidad y defensa democrática durante sus 35 años de reinado. La reina consorte Mette-Marit debió ausentarse del evento por complicaciones asociadas a un trasplante pulmonar realizado en junio, manteniéndose en observación médica. Mientras tanto, miles de ciudadanos acompañaron el recorrido del nuevo rey por las calles de Oslo hacia el Palacio Real, donde se habilitó la capilla ardiente para que el público rinda tributo a Harald V previo a sus honores fúnebres.








