El sector bananero ecuatoriano, líder mundial en exportaciones con 220.000 hectáreas cultivadas, enfoca sus esfuerzos estratégicos en garantizar la sostenibilidad de la industria. Según José Antonio Hidalgo, director ejecutivo de la Asociación Ecuatoriana de Exportadores de Banano (AEBE), las prioridades operativas se concentran en contrarrestar el riesgo fitosanitario del Fusarium raza 4 Tropical (Foc R4T) y en desplegar medidas preventivas para mitigar los efectos del fenómeno de El Niño en la infraestructura y logística del campo.
En el ámbito fitosanitario, la industria evalúa diversos materiales genéticos. La variedad Formosana GCTCV-218 concluyó su validación agronómica a cargo del Iniap con resultados favorables, mientras que la variedad israelí GAL cursa su segundo ciclo de evaluación de campo. Paralelamente, el gremio da seguimiento a la variedad transgénica australiana Queensland QCAV-4, la cual requiere una autorización especial por parte de la Presidencia y la Asamblea Nacional debido a las restricciones constitucionales sobre cultivos genéticamente modificados. A estos esfuerzos se suman alianzas científicas multilaterales con Embrapa de Brasil, la Espol y la Cooperación Alemana para desarrollar materiales resistentes y fortalecer las brigadas de bioseguridad.
De manera complementaria, el sector fortalece su preparación ante la temporada invernal y los riesgos de anegamiento en áreas bajas. AEBE ha coordinado acciones con las prefecturas de Guayas, Los Ríos y El Oro basándose en estudios históricos de inundaciones para proteger vías clave y sistemas de drenaje. Asimismo, el gremio puso a disposición de la cadena productiva la Plataforma de Clima del Observatorio Estadístico de Banano, una herramienta digital de acceso gratuito orientada al monitoreo satelital y a la prevención de riesgos meteorológicos.








