El director del equipo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, Andrew Giuliani, defendió este martes la decisión de las autoridades migratorias estadounidenses de impedir el ingreso al país del árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, quien había sido seleccionado para participar en la Copa Mundial. Según el funcionario, existió una “razón de peso” que justificó la medida, aunque evitó ofrecer detalles específicos sobre el caso.
Durante un evento realizado en el Atlantic Council de Washington, Giuliani explicó que sostuvo conversaciones con el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, y con el comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), Rodney Scott, quienes le confirmaron que había fundamentos sólidos para negar la entrada del árbitro. Artan, distinguido como árbitro masculino del año 2025 por la Confederación Africana de Fútbol (CAF), iba a convertirse en el primer somalí en dirigir un partido en la historia de los Mundiales. Sin embargo, tras aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Miami el pasado 6 de junio, las autoridades le prohibieron el ingreso alegando problemas durante el proceso de verificación de antecedentes.
El caso ha generado controversia debido a que las autoridades de Somalia aseguran que el árbitro contaba con un visado estadounidense válido. Somalia forma parte de la lista de países cuyos ciudadanos enfrentan restricciones de viaje impuestas por la administración del presidente Donald Trump, una política que también afecta a naciones como Afganistán, Libia, Yemen e Irán.
Respecto a la participación de la selección iraní en el torneo, Giuliani afirmó que el Gobierno estadounidense ha trabajado para garantizar que el equipo pueda ingresar al país y disputar sus encuentros en igualdad de condiciones. Aunque reconoció que algunos integrantes de la delegación no recibieron visado, aseguró que los 31 jugadores convocados no han tenido inconvenientes para viajar. El funcionario explicó que el combinado persa llegará desde su campamento base en Tijuana, México, hacia Los Ángeles para su debut mundialista.
La selección iraní había previsto inicialmente concentrarse en Tucson, Arizona, pero trasladó su preparación a territorio mexicano. Giuliani sostuvo que la postura del Gobierno estadounidense busca equilibrar la seguridad nacional con el desarrollo normal de la competición. Según afirmó, el presidente Trump ha sido claro en que Irán debe contar con las mismas oportunidades deportivas que el resto de participantes, siempre que se impida el ingreso de personas vinculadas directamente con organismos considerados sensibles para la seguridad de Estados Unidos.








