El ejército de Estados Unidos lanzó una nueva ofensiva de bombardeos contra territorio iraní la noche de este domingo, luego de registrarse ataques en el Golfo Pérsico y disparos en el estrecho de Ormuz contra buques comerciales. Según informó el Mando Central para Oriente Medio, la operación militar aérea comenzó a las 21:00 GMT y golpeó puntos estratégicos en el sur y oeste de Irán, incluyendo la isla de Qeshm, Bandar Abbas y la ciudad de Mahshahr, donde medios estatales reportaron al menos una víctima mortal y cuatro heridos. Esta escalada de violencia socava de forma directa el protocolo de acuerdo y la tregua de 60 días que Washington y Teherán habían firmado el pasado 17 de junio para negociar el fin del conflicto armado.
En respuesta a las incursiones estadounidenses, los Guardias Revolucionarios de Irán declararon el cierre indefinido del estrecho de Ormuz hasta que cesen las intervenciones norteamericanas, una medida que el ejército de Estados Unidos desestimó de inmediato al asegurar que el país persa no controla dicho paso marítimo. Paralelamente, la madrugada del lunes se activaron las alarmas aéreas en varias naciones aliadas de la región; Kuwait, Baréin, Emiratos Árabes Unidos y Catar informaron haber sido blanco de proyectiles iraníes dirigidos a instalaciones logísticas y bases militares utilizadas por las fuerzas norteamericanas. Los Guardianes de la Revolución también reivindicaron un ataque contra el puerto de Duqm en Omán y el lanzamiento de misiles hacia Jordania.
Los renovados combates provocaron una reacción inmediata en los mercados energéticos globales, donde el precio del petróleo de referencia estadounidense WTI subió más de un 3,5% en el mercado asiático, superando los 74 dólares por barril debido al temor por el bloqueo del estrecho, vía por la cual transitaba el 20% del crudo mundial antes de la guerra. Ante el agravamiento de la crisis, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán condenó las acciones de Washington acusándolo de invalidar los esfuerzos diplomáticos de paz, mientras que mediadores internacionales como el secretario general de la ONU, António Guterres, y la diplomacia pakistaní formularon un llamado urgente a la moderación y a la reanudación de las negociaciones bilaterales.








